viernes, 3 de julio de 2015

Insomnio

Dar vueltas, y vueltas, y vueltas.
Por dentro y por fuera.
Rodar de un lado a otro de la cama.
Rodar de un recuerdo a otro del corazón.
Sí, para mí los recuerdos se guardan ahí,
en la mismísima caja de pandora.

Que me he prometido flotar,
Pero me han cargado con tanto peso en tres putos días, que más que flotar, me voy arrastrando.
Eso sí, con la cabeza bien alta.
O quizá eso quiero creer yo.
Quizá sólo me este engañando a mí misma, y todos los que desde fuera dicen estar preocupadísimos por mí, realmente tienen un motivo que yo no quiero ver.
Algo que no quiero pararme a pensar,
pero cada noche recibo una llamada hablándome de lo mismo.

Hay veces que nos hunden queriendo ayudarnos.
No sé, yo sólo quiero encontrar casa,
que se quede a dormir.
Y que no se vaya a kilómetros de mi.

#JoannaRoze

lunes, 22 de junio de 2015

Seis, menos dos, son cuatro.

Hará más de un año ya que hablamos por primera vez,
recuerdo perfectamente que no dormí aquella noche
por culpa de un completo desconocido.
"Los bebés son malas personitas", decía.
Para malas personitas, los enanitos que tengo en el pecho bailando cada vez que le veo.
Y es que tiene los ojos más bonitos que vayas a ver en tu puta vida,
cómo no se me van a volver locos dentro,
si me vuelvo loca yo cada vez que me mira.
Su cuerpo, una constelación entera,
con dos estrellas por lunares en la mejilla izquierda,
en los que me quedaría a vivir si pudiera.
Y sino, de okupa en sus labios,
antisistema emocional,
con sede en su cora.
Sus manos, mis salva vidas,
caricia tras caricia,
sujetándome cuando mi equilibrio expira,
y es que parece que todavía no se ha enterado de 
que me tiemblan las piernas cada vez que me mira.
Que tiene a la mismísima estrella polar en el cuello,
y es por ella que siempre encuentro el norte hacia sus labios,
aunque me sepa el camino de memoria.
Mi hogar, sus dedos bailando en mi espalda,
lo mismo cuando juguetea con ellos bajo mi falda.
Qué más da el ritmo, 
contratiempo,
dos por cuarto
nada importa,
si me t
        o
          c
            a.
Verás, que dormir entre sus brazos es otra movida.
Que Madrid no ha estado nunca tan bonita desde que él la pisa.
Que se me para el puto mundo cada vez que me roba una sonrisa.
Mi canción favorita, la de sus labios susurrándome te quiero sin prisas.
Que sí, que me tiene robado el puto corazón.
Que el sonido más bonito que existe, es el de su voz.
Y ojalá poder despertarme escuchándola cada mañana, 
teniendo nuestra tercera guerra mundial privada bajo las sábanas.
Y qué van a decirnos a nosotros sobre el amor, 
que del amor al odio hay un paso, sí,
pero se nos da mejor llevar la contraria, 
y enseñarles que del odio al amor hay un perdón,
y que nosotros sabemos perdonarnos con más ganas que nadie.  

#JoannaRoze

lunes, 1 de junio de 2015

La familia es lo primero.

Una parte de perderse a uno mismo es que los demás también pierden a ese tú.
No nos lo planteamos mucho, ¿Verdad?
Anoche me dijeron que a veces echaban de menos a la persona que era, no a mí. 
Directo al corazón.
Porque yo también echo de menos a personas que ya no son..
También me echo de menos a mí.
Pero no me rindo, ¿Sabes?
Poco a poco encuentro partes de mí que había perdido, y vuelvo a hacerlas mías. 
No necesito en mi vida personas que no sepan perdonar.
No necesito esa carga. 
Hoy he tenido una conversación muy intensa con la mejor amiga de mi madre.
De esas conversaciones que escuecen, y curan.
¿Sabes cuando toda una familia depende de ti? 
Y yo pensando en de rendirme.. Cobarde
Tengo demasiado por lo que luchar, para estar preocupándome por lo que piensen de mí.
La familia es lo primero.



#JoannaRoze

jueves, 21 de mayo de 2015

Tregua.

Escribo para intentar sacar lo de dentro,
y luego soy incapaz de publicarlo,
aunque sea aquí,
en este blog que no lee nadie.
Mi corazón, día a día,
tiene menos ganas de cantar.
¿Te imaginas?
El único momento en el que soy realmente feliz,
por al menos unos minutos,
es cuando me subo al escenario.
Y ya ni si quiera tengo ganas de subirme.
Ojalá dejar de engañarme,
ojalá creerme que estoy bien, y que sea verdad.
Pasar un buen día, sonreír lo que pueda,
y al llegar a casa no romperme otra vez.
Estoy empezando a agotarme de que mi cabeza
haga conmigo lo que quiera.
Hace unos meses no entendía por lo que pasaba
mi ex, y ahora, de verdad.. que desearía seguir igual.
Desearía no saber lo que es tener a tu cabeza en contra.
Desearía tener el contador a cero, y no soltar ningún gancho.
Desearía volver a tener a alguien a quien llamar
teniendo la seguridad de que estará ahí.
Desearía no sentirme tan tan tan sola como me siento,
y recuperar las ganas de hacer algo por cambiarlo.
No me gusta pensar que necesito a ningún salvavidas,
pero la verdad que no sé si voy poder con esto.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Conciencia

Hace unos días supe de la existencia de una mujer llamada "Simone Battle". Apenas sabía nada de su vida, pero la vi, y me dije "quiero ser como ella", más tarde me enteré de que se suicidó hace unos meses, 25 años. Una artista, con muchísimo talento, con muchísima energía, despampanante, y se quitó la vida por depresión, ya sea por un motivo u otro, depresión.
Me toco el corazón, de lleno. 
Hace unos meses yo estuve en la cuerda floja, y me agarré a la vida. 
No lo saben ni mi familia, ni mis amigos. No es algo de lo que nadie quiera presumir.
El día que el mundo tome en serio y asuma que la depresión es una enfermedad como otra cualquiera, y que requiere un trato especial tanto por uno mismo como por el exterior, habrá menos accidentes como estos.
Si uno no es realmente consciente de lo que tiene encima es incapaz de actuar para solucionarlo, y llega un punto en el que estás tan metido en ello que el simple hecho de abrir los ojos quita la respiración, y dan ganas de rendirse. A cualquiera.
No soy menos por a ver pasado por ello, es algo que he dejado atrás pero que me va a perseguir siempre, es una sensación horrible que ojalá no repita nunca, pero nunca sabes las vueltas que da la vida. Si nos educasen para afrontar los obstáculos que nos vamos a encontrar a lo largo de nuestra vida, como decepciones, desilusiones, la marcha de seres queridos.. Tendríamos un nivel emocional mucho más sano. 
Una depresión tiene un proceso muy largo de cura, que no llore no quiere decir que no esté mal.
Que sonría no quiere decir que esté bien. 

Cuando no se está bien con uno mismo, no nos podemos permitir el lujo de preocuparnos por los demás. Siempre he sido la típica persona que ha estado ahí para cualquiera, pero cuando te pierdes a ti mismo, tarde o temprano te toca encontrarte, y no puedes dar más de ti. No es egoísmo, no eres una mala persona, estás en recuperación. Al igual que si alguien se rompe una pierna, no se le exige que corra, con la cabeza pasa lo mismo. 

Tampoco tengo la peste, así que no me apartes de tu vida por el hecho de no ser "feliz" en este momento. Con tanta obsesión por la búsqueda de la felicidad parece que la gente no-feliz no se merece cabida en nuestra vida. 
Últimamente escucho demasiado el término "persona tóxica", y siento que apenas se sabe el significado, o se generaliza demasiado. NO eres una persona tóxica por el hecho de no ser feliz, o por pasar por una época crítica en tu vida. Hay personas tóxicas que presumen de su felicidad "plena" (y ficticia).
Tener una depresión deja marca, deja una cicatriz muy profunda en el alma que te acompaña el resto de tu vida, y cada vez que duele te recuerda lo fuerte que eres, el aguante y resistencia que tiene tu mente y tu corazón. Porque los que hemos estado en la cuerda deberíamos considerarnos supervivientes
Si hemos sido capaces (o estamos siendo capaces) de escalar el muro aunque de vez en cuando nos resbalemos, somos capaces de cualquier cosa.

-Conciencia





#JoannaRoze

viernes, 10 de abril de 2015

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Me duele escribir.
Me duele escribir, 
escribo porque me duele.

Si escuece es porque se está curando,
eso decía mi madre. 
Por eso no dejo de escribir,
porque cura.
Y escuece.

¿Sabéis esas pajareras blancas tan bonitas?
Así es mi jaula,
preciosa.
Ocupa desde un lóbulo de una oreja, 
al otro. 

De vez en cuando se abre la puerta 
Por ejemplo ahora.
Porque escribir duele,
pero también libera. 

¿Ves? 
Está todo manchado.
Toca salir,
y volar.


# Joanna Roze #

lunes, 21 de mayo de 2012

Soy de esas personas..

De esas personas que piensan que hay una banda sonora para todo, el ignorarla se ha convertido en costumbre. No ha de ser música en si misma, cada uno tiene un sonido interior, y tanto por el oído como por la recepción de vibraciones, se siente. El corazón tiene su propia sonata, cada uno tiene una diferente. Y no sólo el corazón es el protagonista, llegó el momento de analizar nuestros sonidos, nuestras vibraciones, nuestro todo.
Cada estado de ánimo va acompañado o perseguido por una melodía interior, el exteriorizarlo es otra opción, puedes hacerlo transformando ésta en notas, creando así una melodía única, o a base de ritmos,  ¿Quién no ha dado golpecitos alocados con las yemas de los dedos sobre el pantalón alguna vez? y como esto, miles de formas más.. Formas que nunca lleguemos a utilizar, ni conocer siquiera, no son nuestras formas.
El mundo cada vez es más ruidoso, quedan pocas personas que sepan escuchar y ver la música donde no todo el mundo es capaz. Escuchar el caminar cansado de una persona anciana, el roce de las hojas a causa de un soplo de aire travieso, una maravillosa guitarra o el 'chisporroteo' del café recién hecho, son melodías tan habituales que apenas somos capaces de prestarlas atención, y son tan importantes como cualquier Nocturna de Chopin; nos hacen sentir vivos y pertenecer a un todo. El observarnos en tercera persona, poder vernos como nos ven los demás, escucharnos como nos escuchan los demás o comprobar si somos como realmente pensamos o queremos, siempre ha sido uno de los muchos deseos individuales del hombre, y para ello deberíamos analizar nuestra musicalidad, éste término no abarca, bajo mi punto de vista, el saber o no producir música de cualquiera de las maneras, éste término es sinónimo de felicidad, nuestra musicalidad es la cantidad de música que se encuentra en nuestro interior, acordes solitarios, ritmos perdidos, canciones a medio acabar.. Pueden ser acordes traducidos a una felicidad amarga, o directamente rabias y lágrimas contenidas, ¿Y qué? Eso también forma parte de una felicidad que nos hace sentir vivos, saber quién somos. Nos hace SER.


Por dicha regla de tres la música es un sentimiento individual que a la vez forma parte de un todo.
Un sentimiento mudo, o en su defecto sordo, no es sentimiento, por lo tanto ha de estar acompañado de una melodía libre, la culpable del poder darle sentido a tales verbos como: 'sentir', 'vivir', 'morir'.. Y de nuevo; SER.